Pancartas Escolares

Pancartas Escolares
15,00€

Ángel Ferrant

Referencia: CAP-011
ISBN: 978-84-88020-70-3
Edición:
2019, Madrid
164 páginas
Libro tradicional impreso
Distribuido por: Machado Grupo de Distribución y Les Punxes
20,50cm × 12,80cm
15,00€

Tenemos el privilegio de ofrecer al lector de Árdora Ediciones un maravilloso manuscrito inédito del escultor Ángel Ferrant (1890-1961). Sus Pancartas escolares están formadas por una generosa colección de sentencias, indicaciones aforísticas y enseñanzas de las que se sirvió en sus clases de modelado. Rotuladas sobre papel, estas sentencias colgaron a modo de avisos en su taller de enseñanza. El destacado reformista de las enseñanzas de arte que fue Ferrant nos da a conocer en estos consejos breves las herramientas mismas de su trabajo docente. El texto original, editado y anotado por Javier Mateo de Castro, va acompañado por estudios de Javier Arnaldo y José Luis Gallero en un libro con el que deseamos descubrir al público interesado un exquisito pasaje del pensamiento artístico moderno en España.

 

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EL PAÍS  (Babelia)

Bea Espejo

Sábado 27 de febrero de 2021

Humanamente libre

«Pancartas escolares» reúne sentencias, aforismos y enseñanzas que el escultor Ángel Ferrant usaba en sus clases de modelado.

 

Solía decir Ángel Ferrant (1890-1961) eso de “humanamente” cuando hablaba del trabajo manual, su principal herramienta de trabajo, como si la mano estuviera atada a un gesto per se generoso y solidario. Parece redundante, pero no. El escultor también era un maestro en poner tildes en palabras disonantes, haciéndolas más sonoras si cabe. Como su vocación docente, era un tipo que tendía a dar sin pedir nada a cambio. Es lo que tienen los profesores. Él lo fue en cuanto se dio cuenta de que el sistema educativo de los años treinta y cuarenta del siglo XX debía renovarse y salir de esa falta de libertad (también política) instalada en la posguerra española. Y fue lejos en ello. Algunas de sus ideas sobre la enseñanza artística revolucionaron las escuelas donde todo giraba en torno al despotismo de la copia y el modelo.

Ferrant tenía otras cosas en mente. En vez de reproducir la realidad, dio prioridad a todo lo que tenía que ver con producir, una palabra que a menudo le leía en sus pizarras de clase. Producir quiere decir crear, inventar, hacer algo que estaba hecho. El futuro, pensaba, estaba en la desviación de cualquier punto de vista estándar que amplifique la variedad de las especies y la diferencia entre las personas. En la disparidad de opiniones como horizonte. Muchas de las que pensaba o leía, las escribía en folios inéditos hasta ahora y que Árdora Ediciones publica de su legado documental y bibliográfico, conservado en el Archivo del Museo Patio Herreriano de Arte Contemporáneo Español de Valladolid. El conjunto se compone de cerca de 200 cuartillas, conservadas en 181 carpetas, de frases del propio Ferrant sobre la creación artística y otras que fue recopilando de autores con cuyas ideas sintonizaba, entre ellos artistas, filósofos o escritores como Léger, Chirino, Manet y Schopenhauer. Consignas que Ángel Ferrant llamaba Pancartas escolares y que, rotuladas sobre papel, colgaban a modo de avisos en su taller de modelado.

El libro deviene una especie de literatura mural llena de extravíos y anotaciones, como quien trabaja con diagramas llenos de flechas. Muchas apuntan a la cuestión clave de la educación artística: “El arte no se enseña por la misma razón que una manzana no se fabrica”. Otras suman intensidad a esa máxima: “Lo más difícil, de puro fácil, es acertar empezando de nuevo”. Un texto convertido en un suculento cóctel de citas y cavilaciones sobre lo artístico y lo cotidiano que esconde el empeño de Ferrant por fortalecer la imaginación de sus alumnos. No es casualidad que su publicación llegue justo ahora, cuando desde las instituciones culturales se reivindican, cada vez más, los ideales de la libre enseñanza. Lo hará la Fundación Juan March con su próxima exposición en otoño sobre el afán experimental de Bruno Munari, avivado por el actual centenario de Gianni Rodari y su gramática de la fantasía. Y el propio Patio Herreriano ya lo puso en práctica en 2019, cuando invitó al artista Antonio Ballester Moreno a dialogar con el Ángel Ferrant profesor en el espacio del museo. El resultado fue una exposición sobre pedagogía, Ánfora, grotesco, armazón, maniquí, donde arte y educación eran parte del mismo universo.

Pancartas escolares funciona como las novelas de David Markson: un proyecto narrativo sorprendente por la sencillez de sus recursos y revelador en una suerte de exhumación poética. Mismo perfil de escritor lector, poco convencional, personalísimo y arriesgado. Instrucciones para un aprendizaje más expansivo del arte que encuentra una actualidad apabullante casi un siglo después.

 

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Archivo Español de Arte, vol. XCIV, n.o 373, pp. 85-96, enero-marzo 2021

Miguel Cabañas Bravo
Instituto de Historia, CSIC

 

El interés tanto por el pensamiento como por la renovadora enseñanza artística del escultor Ángel Ferrant (1890-1961) no se agota, por suerte. Sigue siendo materia de investigación y aportando novedades que ahondan en su importante presencia como creador y como reformista del aprendizaje artístico en la España de su tiempo. Buena prueba de ello es el libro que ahora comentamos. Libro inédito del escultor madrileño, conformado por un amplio conjunto de apreciaciones, dictámenes y refexiones aforísticas que este escribió a mediados del siglo pasado y que empleó en sus clases de modelado para tal aprendizaje. Función para la cual recurrió a rotular estos concisos textos sobre papel y, con fnalidad instructiva, los hizo fgurar colgados sobre las paredes del taller en el que impartía sus enseñanzas.

Confirma el singular libro, en este aspecto, no solo la íntima y conocida relación de Ángel Ferrant con el avance vanguardista, sino sobre todo la gran atención que prestó a trasmitir sus enseñanzas y conocimiento desde nuevos cauces y desde los más tempranos estadios de aprendizaje del proceso creativo. Ciertamente el escultor y teórico, formado en los ideales de la Institución Libre de Enseñanza y pronto generador y animador del arte avanzado, estuvo muy ligado a la enseñanza desde que en 1918 obtuviera por oposición la plaza de profesor de modelado y vaciado de Escuela de Artes y Ofcios (primero con destino en A Coruña, desde 1920 en Barcelona y desde 1934 en Madrid). Fue sumando a ello, por un lado, el aspecto refexivo que ya principia con la serie de artículos publicados en 1923 bajo el título La escultura y su área, por otro, la preocupación por los nuevos métodos pedagógicos que le llevarán en 1927 a Viena con una beca de la Junta para Ampliación de Estudios. A estas primeras labores teóricas y prácticas seguirán diversos textos que irán recogiendo su pensamiento y experiencia, destacando antes de la guerra civil Diseño de una confguración escolar: El Estado y las artes plásticas (1931), cuyo nuevo plan de renovación pedagógica fue objeto de fuertes polémicas, y, durante la dictadura franquista, ¿Dónde está la escultura? (1955).

Pero nos faltaba algo más sobre los instrumentos empleados por Ferrant, con cuya lectura visualizáramos el día a día de su doble enseñanza teórica y práctica. Pancartas escolares, que reúne las inscripciones y mensajes que escribió en los años cincuenta, viene a cumplir esa función; puesto que, al recoger esos breves consejos y refexiones que el escultor hacía visibles a sus alumnos en las paredes de sus clases, nos sitúa ante una herramienta esencial de la labor docente y el pensamiento de Ferrant. La edición y anotaciones del nuevo texto que supone el libro corresponden a Javier Mateo de Castro, quien expone también la procedencia del mismo (el legado documental y bibliográfco conservado en el Archivo del Museo Patio Herreriano de Arte Contemporáneo Español de Valladolid) y justifca su organización en dos grandes partes: “Anotaciones, sentencias y fragmentos” y “Compás de oro”. La primera recoge las refexiones y sentencias del escultor sobre la creación artística y su propia concepción del hecho estético y, la segunda, por lo general recopila citas de autores que resultan referentes para el artista. De esta manera, se hacen visibles, primero, aspectos de las vanguardias históricas —como el primitivismo, la depuración formal y la unión arte-vida— que impactaron en Ferrant y, después, muchas de las apoyaturas y referentes flosófcos, literarios y creativos que le inspiraban.

Antecede a estas dos partes una ilustrativa introducción, frmada por Javier Arnaldo, que ya nos va abriendo camino sobre la libertad con la que se movió la mirada y la práctica creativa y pedagógica del escultor madrileño, para quien las pancartas, su empleo y sus mensajes no fueron, como se razona, un aspecto ni un soporte menor del arte avanzado. Finalmente se cierra el libro con un epílogo escrito por José Luis Gallero, el cual, tras centrarse en los aportes del trayecto creativo y la evolución del pensamiento de Ángel Ferrant, termina uniéndose a varios autores para reivindicar la singular fgura y pensamiento creativo del escultor.

Y, en efecto, el aporte que se saca a luz con este manuscrito inédito de Ángel Ferrant y los estudios acompañantes no solo contribuyen a enriquecer el conocimiento que tenemos sobre el pensamiento artístico moderno y la variedad de sus herramientas pedagógicas, sino también a poner en valor y reivindicar la presencia y el papel instructivo en esta escena que corresponden a este avanzado escultor y docente madrileño.

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