Vanguardia Clásica

8 poetas raros. Conversaciones y poemas

Autoría: 
Edición de José Luis Gallero y José María Parreño
Colección: 
Vanguardia Clásica / VAN-005
Lugar y edición: 
Madrid, 1992
ISBN: 
848802004X
EAN: 
9788488020024
Páginas: 
240
13,40 €

Miguel Ángel Bernat, Blai Bonet, Pedro Casariego Córdoba, Teresa Gracia, Juan Hidalgo, Carlos Oroza, Joseba Sarrionandia y Eduardo Scala. Una poética oral de cada uno de los autores, acompañada de una antología de sus textos.

Reseñas: 

Ocho poetas raros podría haberse también llamado, tal como se nos sugiere en el prólogo, Antología de excluidos. Esos ocho excluidos se conducen como seres felices que no participan del «delirio de prestigio», seres solitarios que —excepción del genial Blai Bonet— escriben más bien poco y muchas veces no pueden ni escribir, por hacerlo demasiado en el libro de sus propias biografías... Es asombroso, pero los ocho raros parecen haberse instalado en pequeñitos jardines en la nieve del país de nunca jamás de la poesía española contemporánea. Todos desarrollan su legítima rareza y merecen ser leídos, si es que eso todavía es posible, pues cada día son más raros los lectores y a este paso acabará siendo la operación de leer la actividad más rara de todas. [Enrique Vila-Matas. Diario 16, 25-VI-92] [Enrique Vila-Matas. Diario 16, 25-06-92] He aquí —anuncian los preparadores de esta Antología— ocho poetas «doblemente raros: por únicos y por desconocidos». Despreocupados —añaden— del éxito, reniegan de la poesía como hecho literario. Todos tienen, a juicio de los antólogos, «algo de cartujos». «Quizás sea la mística —concluyen—, o mejor, el interés por lo sagrado, el elemento que más los vincula entre sí»... Pero no es cosa de perderse en mediciones de audiencia ni de detenerse a discutir una cierta afinidad que, a mi juicio, más que en los caracteres reseñados, consiste en un distanciamiento irónico respecto de la realidad, que revierte sobre la misma escritura... Al cerrar la Antología, uno confirma que, más allá de las uniformidades que los grupos establecidos dibujan sobre el panorama de la poesía española, ésta se halla inmersa en un proceso de reflexión crítica sobre su propio camino. Y eso es bueno. [Víctor García de la Concha. ABC, 17-VII-92] [Víctor García de la Concha. ABC, 17-07-92] Como una especie de alternativa al discurso de las nóminas poéticas más o menos oficializadas, se ofrece esta antología, que incluye, además, conversaciones de los editores con los autores seleccionados, entre los que destacan Bonet y Sarrionandía. [Miguel García Posada. El País, 25-VII-92] [Miguel García Posada. El País, 25-07-92] El libro convierte en criterio una paradoja —hacer pareja con lo impar, hacer juego, grupo y familia con lo incomparable— y de acuerdo con ella orienta su selección. Quizá aquí resida su indiscutible atractivo, en esta voluntad de agrupar algo que, en sí y por sí, se define absoluto y agenérico. Los dos antólogos lo subrayan: se trata realmente de la actitud y no de las obras. Estos poetas son especiales por la manera señalada en que sobrellevan sus relaciones con la escritura. Esta antología que recoge sus gestos desafiantes no es sólo una posible alternativa a lo habitual y consabido, a lo que no es infrecuente, sino abundante en exceso; es principalmente un libro aleccionador, un libro edificante en el más añejo sentido del término, aquél cuya pérdida tanto lamentaba Michel Leiris. Demasiado lejos se hallan los días en que un escritor era un ser íntegro, casi demasiado puro, sin concesiones al deseo de éxito o a la necesidad económica. Pocos permanecen y resisten todavía, apenas ocho poetas raros, ejemplares, incorregibles. [Esperanza López Parada. El crítico, IX-92] [Esperanza López Parada. El crítico, 1-09-92] Esta antología de ocho poetas raros es rara porque el criterio no es ni generacional, ni sexual, ni de tendencias, ni está concebida en aras de un vate iluminador. Los responsables del tomo dicen que uno de los hilos conductores es la preocupación por lo sagrado. Se trataría de una reunión de místicos contemporáneos, cada uno desde posturas muy distintas y nunca confesionales. Todos ellos son personalidades austeras, reniegan de la poesía como hecho literario, y renuncian a una vida poco inspirada. [Concha García. Sur, 5-IX-92] [Concha García. Sur, 5-09-92] Los compiladores, seguramente cansados de tanta antología de cartón piedra, hacen valientemente hincapié en dos características: el carácter subjetivo de toda recopilación y el hecho de que una antología no puede ser nunca una obra autosuficiente. Por ese motivo declaran sin ambages que se han dejado guiar, fundamentalmente, por devociones personales y que prescinden de un concienzudo aparato crítico que pueda servir de excusa al perezoso lector para postergar su inaplazable cita con las obras. Desechan por pretencioso el socorrido y obsoleto recurso a las poéticas. Prefieren el socrático método dialógico para asomarse al universo de cada autor. Las entrevistas se tejen con agilidad y viveza casi periodística. Para que no peque de insolencia, esa austeridad constructiva se templa con un toque de elegante sencillez. [Felipe Muriel. Cuadernos del Sur, 17-IX-92] [Felipe Muriel. Cuadernos del Sur, 17-09-92] Se celebra en esta antología a sonoros omitidos o excedentes del escalafón de la poesía. El vínculo entre ellos es su común contaminación de las palabras que explican la vida como una experiencia sacra-ateológica. La geometría del éxtasis de Eduardo Scala; la compasión como apaciguamiento de la fiera de Miguel Ángel Bernat; el conceptualismo mínimo y paradójico de Juan Hidalgo; el huraño fajador del abecedario Pedro Casariego; el arrobo del olor a tribu de Carlos Oroza; la creación como dolor inefable de Teresa Gracia; la supervivencia de la memoria de Blai Bonet; y el compromiso con los escondrijos de Joseba Sarrionandía. [La Vanguardia, 20-XI-92] [. La Vanguardia, 20-11-92] Este libro debe entenderse como una película rodada en ocho milímetros, donde cada autor se convierte en actor de sí mismo. [Manuel de Lario. El Periódico de Aragón, 16-II-93] [Manuel de Lario. El Periódico de Aragón, 16-02-93]

En el pico del Águila. Una introducción a la cultura afroamericana

Autoría: 
Mireia Sentís
Colección: 
Vanguardia Clásica / VAN-010
Lugar y edición: 
Madrid, 1998
ISBN: 
8488020058
EAN: 
9788488020130
Páginas: 
360
18,00 €

Conversaciones con Amiri Baraka (Le Roi Jones), Gordon Parks, Quincy Troupe, June Jordan, Ishmael Reed, Oliver Jackson, Eric Priestley, Angela Davis, Terry McMillan, Rita Dove, Steve Cannon, bell hooks, Melvin Van Peebles, Cornel West, Sonny Rollins, Walter Mosley. Cuando Richard Wright afirmó que el negro era la metáfora de América, no acabó de ser entendido. Sin embargo, esa frase ha ido adquiriendo un sentido cada vez más nítido.

Reseñas: 

La escritora y fotógrafa Mireia Sentís se ha acercado a la cultura afroamericana a través de largas conversaciones con 16 personajes de diferentes campos, desde el escritor Amiri Baraka (antes LeRoy Jones) a la activista y profesora Angela Davis. Ha reunido las entrevistas en el libro En el pico del águila (Árdora Ediciones). En la misma editorial apareció hace cuatro años Al límite del juego, sobre siete artistas de la vanguardia estadounidense más heterodoxa. Ahora ha situado en el pico del águila americana a la cultura negra. «Es una cultura desconocida, a pesar de que el estilo negro impregna la música, el lenguaje, el deporte y hasta la forma de andar», dice Sentís. [Fernando Samaniego. El País, 29-V-98] [Fernando Samaniego. El País, 29-05-98] Se trata del primer volumen que se publica en España sobre la cultura afroamericana y contiene dieciséis entrevistas a destacados representantes del mundo negro en EE UU, desde Angela Davis a Sonny Rollins, pasando por Terry McMillan. [Xavi Ayén. La Vanguardia, 9-VI-98] [Xavi Ayén. La Vanguardia, 9-06-98] Sugerente como una melodía de Marvin Gaye. Estimulante como un largo trago de whisky sour. Este ensayo de Mireia Sentís plantea una aproximación a la cultura afroamericana mediante 16 conversaciones con otros tantos artistas, escritores e intelectuales negroamericanos. Individualidades espléndidas, llenas de energía, imaginación y sabiduría vital. [Patricia Meneses. El País, 13-VI-98] [Patricia Meneses. Patricia Meneses, 13-06-98] Este excelente libro de entrevistas es mucho más que una simple introducción a la cultura afroamericana: se trata de un documento en el cual algunos intelectuales y artistas negros norteamericanos nos dan una lección magistral sobre la vida, el arte, la literatura, la historia y de cómo deberíamos acercarnos a muchos problemas del mundo actual. Entre éstos, claro está, el del racismo en los Estados Unidos y en Europa. El conjunto demuestra el rigor con el que ha trabajado la entrevistadora y se perfila como un volumen imprescindible para cualquier estudio de antropología cultural de los Estados Unidos. A la conclusión que se llega leyendo estas fascinantes entrevistas es que la experiencia afroamericana es igualmente la nuestra, porque tarde o temprano todos sufrimos el peso de la discriminación, de la injusticia, del repugnante racismo. [Dionisio Cañas. El Mundo, 11-VII-98] [Dionisio Cañas. El Mundo, 11-07-98] Uno de los pocos títulos en español que ilumina a los autores de una de las literaturas más ricas del momento. [Javier Martínez de Pisón. El País, 5-XII-98] [Javier Martínez de Pisón. El País, 5-12-98] Dijo lo que pensaba. Ése es el epitafio que el poeta y narrador Ishmael Reed, apóstol del multiculturalismo cuando el nacionalismo negro no aceptaba otras visiones, quiere que se grabe en su tumba. Reed, que trata de aplicar a la literatura un aforismo del boxeador Muhammad Ali, «escribir es pelear», es uno de los representantes de la cultura afroamericana que Mireia Sentís incluye en El pico del águila, presentado en Nueva York. Sentís admite que se lanzó a escribir este libro cansada de un periodismo que sólo habla de lo que se conoce». [Alfonso Armada. ABC, 31-I-99] [Alfonso Armada. ABC, 31-01-99] Una colección de entrevistas que radiografía la intrincada fórmula diferencial adoptada por los negros estadounidenses. El punto verdaderamente clave, aparte del coherente cuestionario, es el mosaico de personajes que contribuyen a la obra. A su manera, son todos ellos básicos para comprender el ámbito intelectual afroamericano. Las introducciones enmarcadoras que aporta Sentís nos parecen impecables, y otro tanto podemos decir del índice biográfico final y de las diversas bibliografías que completan el volumen. [Guzmán Urrero Peña. Cuadernos Hispanoamericanos, IV-99] [Guzmán Urrero Peña. Cuadernos Hispanoamericanos, 1-06-99]

Al límite del juego

Autoría: 
Mireia Sentís
Colección: 
Vanguardia Clásica / VAN-008
Lugar y edición: 
Madrid, 1994
ISBN: 
8488020058
EAN: 
9788488020055
Páginas: 
176
13,50 €
«El arte era una diversión —afirma la autora del libro—, y, por tanto, lo tomaban muy en serio». Al límite del juego constituye un documento de primera mano sobre algunos de los personajes más decisivos, y peor conocidos, en el ámbito de las últimas vanguardias. La temprana muerte de todos ellos —en circunstancias a menudo trágicas— permite a Mireia Sentís analizar la totalidad de su obra desde una perspectiva histórica. El pionero de la televisión Rod Serling (1924-1975), da pie a revisar los orígenes de un medio que cambiaría profundamente la sociedad y el arte de su tiempo.
Reseñas: 
Todos están muertos. Casi todos acabaron trágicamente. La mayoría de ellos habían pasado por el SoHo, el barrio neoyorquino donde la autora vivió varios años. Todos pertenecieron a eso que se llamó el underground, que desde luego no fue una revolución cultural, sino el último avatar de la bohemia. A diferencia de los artistas bohemios de generaciones anteriores, éstos apenas dejaron monumentos materiales; su creación fue la puesta en escena de su vida exagerada. Si el material biográfico que Sentís ha utilizado puede ser en sí mismo fascinante, sus retratos están escritos además con una pasión que se contagia al lector, por lejos que se sienta de las figuras retratadas. [Guillermo Solana, ABC, 17-II-95] [Guillermo Solana. ABC, 17-02-95] Mireia Sentís ha recogido en Al límite del juego una serie de artículos que están unificados no sólo en virtud de su tema (individuos radicales del arte norteamericano, específicamente en Nueva York), sino por una misma atmósfera teórica y emocional. Sentís presenta a individuos que son ejemplos más que ejemplares, vidas truncadas en todos los casos, que dejaron tras de sí un reguero de intensidad y desafío estéticomoral. Una frase de Hoffman ilustra el espíritu de esta época: «Éramos jóvenes, temerarios, arrogantes, insensatos, obstinados..., y teníamos razón». El camino sigue abierto; esa razón que asistía a estos individuos es la que encarna a los catalizadores. Faltan muchas partidas por jugar: éstas son algunas de las más intensas, por eso provocan todavía conmociones en el presente. [Fernando Castro Flórez, Culturas, Diario 16, 4-III-95] [Fernando Castro Flórez. Diario 16, Culturas, 4-03-95] En su libro Al límite del juego, Mireia Sentís recoge semblanzas de siete creadores inclasificables, que despuntaron en los Estados Unidos de los 70 y que no llegaron a viejos. Su autora realizó abundantes entrevistas para poder escribir estos retratos, llenos de humor y de anécdotas, de un grupo de artistas que no alcanzaron el reconocimiento en vida y que están siendo tardíamente recuperados. [Sergio Vila-San-Juan, La Vanguardia, 6-VIII-1995] [Sergio Vila-San-Juan. La Vanguardia, 6-08-95]

Memorias de un amnésico y otros escritos

Autoría: 
Erik Satie
menciones: 
Traducción e introducción de Loreto Casado Presentación: Llorenç Barber. Cronología : Ornella Volta
Colección: 
Vanguardia Clásica / VAN-001
Lugar y edición: 
Madrid, 1994, 1998, 2002
ISBN: 
8488020031
EAN: 
9788488020031
Páginas: 
144
13,00 €
«Satie ha dicho que el piano, "como el dinero, no resulta agradable más que a quien lo toca": eso tranquiliza a alguien como yo, malquistado de nacimiento con la música instrumental. Eso hace también que lamente haber comprendido demasiado tarde, después de su muerte, al individuo excepcional que fue y al que un telón de espinas -su malicia, sus estudiados tics- me ocultaba... El tránsito del siglo XIX al XX no ha producido ninguna evolución de espíritu tan fascinante como la suya.
Reseñas: 
Un bocado exquisito para maniáticos literarios con buen gusto. [Emilio Sola. El Independiente, 4-XII-89] [Emilio Sola. El Independiente, 4-12-89] Pianista de café que influiría más con su pincelada impresionista en la música contemporánea que varias escuadras sinfónicas de músicos teutones, Satie dio género al silencio, de la misma forma que Mallarmé hizo literarios los espacios en blanco. En el café donde tocaba Erik Satie se escribía la historia de la vanguardia. Radiguet oficiaba de camarero, Diáguilev, Cocteau y Stravinski se sentaban en la mesa que daba a la calle, Leiris, Bataille y Caillois tenían mesas-pupitre. Cuando Satie terminaba de oficiar, bajaba junto a aquellos faros espirituales y ponía los mejores títulos que se conocen en la música y también se ponía a escribir. Aquí hay fragmentos de memorias, emociones musicales, familiares venganzas, aforismos, puntapiés. Quien mejor define sus sentimientos de artista oriental de café parisino es él mismo cuando dice: «Mi sueño es ser interpretado en cualquier lugar, menos en la Ópera». Alabado sea. [José Carlón. El Mundo, 10-XII-89] [José Carlón. El Mundo, 10-12-89] Dadaísta avant-la-lettre, puntal de L’Esprit Nouveau, inspirador del grupo musical de los Six, defensor de Schönberg, autor de comentarios musicales para el vanguardista Entr’Acte, del cineasta René Clair, y para el ballet Relâche, de Picabia, nuestro Satie practicó activamente la escritura. Ornella Volta recogió sus textos, y ahora —traducidos y con introducción de Loreto Casado— forman Memorias de un amnésico y otros escritos. que, con amplia nota del musicólogo Llorenç Barber, una página inédita de André Breton y cronología por la propia Ornella Volta, constituye un vivaz volumen. [Juan Ramón Masoliver. La Vanguardia, 29-XII-89] [Juan Ramón Masoliver. La Vanguardia, 29-12-89] En 1925 muere Erik Satie en medio del mayor descrédito, que se había ganado a pulso por su constante desmantelamiento de los principios más sagrados de la música y del arte en general. Dominado por un profundo afán de búsqueda de la sencillez en todos los campos de la vida, nada escapa a su mirada crítica, comenzando por él mismo y por su obra. La lectura de este libro representa la entrada en un mundo fascinante. No hay que leerlo para intentar explicar y entender a su autor, sino para descubrirnos a través de sus escritos, ya que, a modo de maestro, alumbra con sus palabras zonas todavía oscuras y abre ante nuestros ojos un horizonte infinito. [Carmen Alonso Echanove. Ya, 30-XII-89] [Carmen Alonso Echanove. Ya, 30-12-89] Erik Satie, que tomó parte activa en las vanguardias del primer cuarto de siglo al lado de pintores como Picasso y Picabia, con los que trabajó en diversos ballets, fue pianista de cafés-concierto durante una época de su vida. En sus 59 años de existencia, buscó siempre con sencillez sonoridades nuevas, a las que dotó de un embrujo y un encanto realmente misteriosos. [Juan Ángel Vela del Campo. El País, 17-I-90] [Juan Ángel Vela del Campo. El País, 7-01-90] Erik Satie fue un fenómeno absolutamente aparte en la música de su tiempo. Ligado en un momento a las aventuras místicas de Josephin Péladan, practicó luego una música esotérica. Pasó por los cabarets y adoptó su estética corrosiva en canciones y piezas pianísticas. Murió en la pobreza en la que viviera, pero dejando una estela musical inconfundible e incalificable que ha sido reclamada como herencia por los movimientos musicales heterodoxos. [Tomás Marco. Diario 16, 13-I-90] [Tomás Marco. Diario 16, 13-01-90] Satie, que fue impresionista, surrealista y neoclásico antes que nadie, también ha sido el profeta que anticipa la transformación del mundo del consumo musical, del mundo en que toda música ha devenido mueble, decorado que no se convulsiona, sino que se limita a dar el tono a cada escena de nuestra vida. Satie ha sabido anunciarlo todo, prepararlo todo y encontrarlo todo antes que los demás. [Llorenç Barber. El Mundo, 13-I-90]. [Llorenç Barber. El Mundo, 13-01-90] Lo cierto es que las nuevas generaciones añoran un nacimiento del siglo que fue brillante, creador y libre. De aquellos revolucionarios seguimos nutriéndonos en secreto, porque son muy alimenticios, y todo el resto de la centuria no ha hecho sino darle vueltas a la música de Satie o el surrealismo de Breton y Magritte. [Francisco Umbral. Interviú, 20-I-90] [Francisco Umbral. Interviú, 20-01-90] Como tan acertadamente señala Loreto Casado en el prólogo de este libro, lo que no quería Satie era perder de vista la infancia del hombre, la infancia del mundo, o mejor, la infancia del hombre en el mundo. [Enrique Vila-Matas. Diario 16, 25-I-90 [Enrique Vila-Matas. Diario 16, 25-01-90] Cocteau aseguró que «la mínima pieza de Satie es como un agujero de cerradura. Todo cambia si se acerca a ella el ojo». El personaje más excéntrico, desconcertante e insolente de toda la historia de la música. [Bernardino M. Hernando. Tribuna, 29-I-90] [Bernardino M. Hernando. Tribuna, 29-01-90] Un libro divertido, refrescante, a veces irreverente, en todo momento lúcido y burlón. Como la música de su autor. [Juan Ángel Vela del Campo. El País Estilo, 11-III-90] [Juan Ángel Vela del Campo. El País Estilo, 11-03-90] El gran músico que fue Satie, precursor de un futuro que aún no puede prescindir de él (de sus enseñanzas antiacadémicas, de sus múltiples sugerencias estéticas y vitales), dejó, por fortuna para nosotros, un pequeño pero sabroso testimonio escrito de sí mismo que por fin degustamos en castellano gracias a esta cariñosa edición. Pocos músicos ha dado nuestra cultura occidental tan enigmáticos (su enigma está construido a base de claridad, por lo que resulta más inaprensible), tan orgullosamente modestos. Es la oportunidad de que el aficionado beba de las genuinas fuentes el veneno preparado por él mezclando sarcasmo, agresivo desprecio contra los acomodaticios, una punta de original misticismo y algunas lecciones gratuitas de estilo musical y de ética humana. [Isabel Urueña. Scherzo, mayo, 1990] [Isabel Urueña. Scherzo. Scherzo, 1-05-90] Su independencia y su música le granjearon grandes enemigos, pero contó con la amistad de los mejores: Braque (que ilustró algunas de sus partituras), Picasso (que figurinó y decoró algunos de sus ballets), el propio Stravinski, Juan Gris, Debussy, el pianista Viñes y, antes que ninguno, los pintores españoles Rusiñol, Zuloaga y Ramón Casas. Luego vendrían los dadaístas... Para empezar, recomendaríamos su lectura a todos los que se encuentran en esa edad en la que cabe hablar de una educación sentimental. Nada de grandes frases. Pocas y bien dichas. Satie es siempre un soplo de aire fresco. Sus consejos son siempre valiosos. [Andrés Trapiello. Contemporáneos. Jerez de la Frontera, 1990] [Andrés Trapiello. Contemporáneos, 1-12-90] Un bocado exquisito para maniáticos literarios con buen gusto. [Emilio Sola. El Independiente, 4-XII-89] [Emilio Sola. El Independiente, 4-12-09]

De Mozart en Beethoven

Autoría: 
Eric Rohmer
menciones: 
Traducción e introducción: Loreto Casado
Colección: 
Vanguardia Clásica / VAN-014
Lugar y edición: 
Madrid, 2000
ISBN: 
8488020252
EAN: 
9788488020253
Páginas: 
242
14,00 €
«Lo indefinible es precisamente lo que me interesa», escribe Eric Rohmer (Nancy, 1920) en este libro dedicado a la música por un cineasta que reconoce en ella uno de los caminos más propicios para «entrar en comunicación con la esencia íntima de las cosas». Reflexiones al hilo de Mozart y Beethoven, pero también de Kant y Hegel, Cézanne y Matisse, Marcel Proust o Jean Luc Godard. Libro paradójico, apuesta por aunar el orden y la fantasía, la emoción y el rigor, la innovación y el clasicismo.
Reseñas: 
Una lectura sugerente, enriquecedora y, en muchos momentos, inolvidable. El argumento del libro es La Música; sus protagonistas, Mozart y Beethoven; y, junto a ellos, un magnífico plantel de secundarios de lujo: Kant, Goethe, Tiziano, Hegel, Velázquez, Copérnico, Cézanne, Goya... El libro acaba recompensando con creces cualquier inversión de esfuerzo que hayamos hecho en su lectura. Y si hubiera que resumir en una las muchas enseñanzas que nos depara este jugosísimo ensayo de Rohmer, ésta sería que la profundidad de cualquier obra artística está en relación directa con el grado de sencillez con que es presentada al público. [Gonzalo García Pino, La Razón, 2-VI-00] [Gonzalo García Pino. La Razón, 2-06-00] Rohmer alcanza momentos de una gran sutileza en su análisis, por momentos genial, de los registros musicales en relación con las visiones de la filosofía. Tras la lectura de este ensayo, uno ve de otra manera el cine de Rohmer y entiende mejor su música visual. [Jesús Ferrero, El País, 19-VIII-00] [Jesús Ferrero. El País, 19-07-00] Un libro cuyo título, largo y abrupto, atemoriza, pero que después de leído cambia de aspecto y se hace un libro cómodo, amistoso e incluso sencillo. Algo, por supuesto, tiene que ver con ello la claridad de la mirada de su autor, un tal Eric Rohmer, muchacho francés octogenario que desde hace más de medio siglo realiza películas cada vez más imbricadas con los viejos códigos de la armonía, esas aristocráticas leyes sobre las que ahora suelta sus democráticas ideas en este maravilloso libro libre. Dentro de su noción de profundidad de la música, nos sumergimos de forma natural en las profundidades del cine. [Ángel Fernández Santos, El País, 2-X-00] [Ángel Fernández Santos. El País, 2-10-00]

Correspondencia celeste. Nueva poesía brasileña

Autoría: 
Adolfo Montejo
menciones: 
Selección y traducción: Adolfo Montejo. Edición bilingüe
Colección: 
Vanguardia Clásica / VAN-015
Lugar y edición: 
Madrid, 2001
ISBN: 
8488020295
EAN: 
9788488020291
Páginas: 
320
18,00 €
Correspondencia celeste. Nueva poesía brasileña (1960-2000) es un recorrido, extenso y profundo, por las poéticas vanguardistas que cierran la amplia y rica panorámica de la poesía del Brasil del siglo XX. Este libro reúne trayectorias herederas de las nacidas en torno a 1922, al amparo de la Semana de Arte de Sâo Paulo. Allí se expusieron las tendencias renovadoras respecto a la cultura europea que cristalizarían en el Manifiesto Antropofágico de 1928 con la rotundidad de lo que desea renacer: «Nuestra independencia aún no fue proclamada».
Reseñas: 
La poesía brasileña de las últimas promociones aparece como más renovadora que la que se expresa en español. Las influencias del surrealismo tardío, de la corriente beat, de formas estéticas ajenas a la poesía misma como la pintura y la música se combinan con atrevidas imaginerías. Esta antología puede depararnos descubrimientos gozosos, porque la más reciente poesía brasileña brilla plena de luminarias. [Joaquín Marco. El Mundo, 5-XII-01] [Joaquín Marco. El Mundo, 5-12-01] Una obra que se propone llenar un gran vacío cubriendo de la intemperie del desconocimiento un largo e importante periodo de la poesía brasileña contemporánea. Correspondencia Celeste debe ser saludada como una aportación fundamental al conocimiento y divulgación de la más reciente poesía brasileña y como un regalo para aquellos que entienden la poesía no sólo como un modo particular de ver y de decir, sino como una manera de ser y de estar en, con y contra la realidad. [Perfecto E. Cuadrado. El País, 2-II-02] [Perfecto E. Cuadrado. El País, 2-11-02]

Heráclito: fragmentos e interpretaciones

Autoría: 
José Luis Gallero y Carlos Eugenio López
menciones: 
Prólogo de Luis Alberto de Cuenca
Colección: 
Vanguardia Clásica / VAN-017
Lugar y edición: 
Madrid, 2009
ISBN: 
8488020406
EAN: 
9788488020406
Páginas: 
480
22,00 €

Piedra de toque de toda la sabiduría antigua y referencia constante del pensamiento contemporáneo, la obra del nada sonriente Heráclito concita como ninguna otra la tensión entre filosofía y poesía que cifra los orígenes de la modernidad. Una rica y compleja tradición, iniciada en Europa a comienzos del siglo XIX, y cien años más tarde en España e Iberoamérica, no ha dejado de analizar desde múltiples ángulos el enigma inagotable de los Fragmentos de Heráclito de Éfeso.

Reseñas: 

Los editores traducen los fragmentos de Heráclito y siguen, al tiempo, sus huellas: cómo lo habían leído e interpretado los que vinieron después. Un apabullante tejido de voces que han rascado, para encontrar sus sentidos ocultos, los oscuros pliegues de ese puñado de frases que forman parte del código genético de la cultura occidental. Un texto cargado de incógnitas, ininterrumpidamente interpretado, en permanente proceso de elaboración: ésta es la realidad de los fragmentos, dicen Gallero y López. Así que están los fragmentos, y luego las lecturas que han coleccionado sobre éstos, uno a uno: esa multitud de referencias que proponen caminos muy distintos para llegar al filósofo. Erudición exquisita y pedagogía de alto nivel, pero también puros arañazos: aproximaciones, tentativas, llamaradas de sentido. El resultado: un fascinante tapiz donde se entrelazan los hilos más distintos y una autopista de múltiples direcciones. (José Andrés Rojo, “Un tejido de múltiples voces”, El rincón del distraído, El País, 11-11-09)


Mis galerías y mis pintores

Autoría: 
Daniel H. Kahnweiler
menciones: 
Traducción de Lidia Vázquez y presentación de Augusto Paramio
Colección: 
Vanguardia Clásica / VAN-003
Lugar y edición: 
Madrid, 1991
ISBN: 
8488020015
EAN: 
9788488020017
Páginas: 
200
14,00 €
Las conversaciones que reúne este volumen -en el que incluimos dos entrevistas inéditas hasta ahora- bien podrían sustituir con ventaja a esa autobiografía que D.H.Kahnweiler nunca llegó a redactar. Espontáneas, despiertas, próximas como un relato periodístico, cargadas de criterio y de sabiduría, las declaraciones de Kahnweiler son un valiosísimo testimonio para entender algo de lo mejor de las empresas artísticas de nuestro siglo. Kahnweiler: un sino generoso y afortunado.
Reseñas: 
Kanhweiler, que nada sabía del comercio de cuadros, había descubierto aquella insólita forma de pintar —que sólo años más tarde sabría que se denominaba cubismo— en los miserables estudios de algunos pintores cuya pobreza le sorprendía tanto como la seguridad de que estaban inventando un nuevo lenguaje. Jamás escribió sus memorias. Pero las esbozó en unas cuantas conversaciones con Crémieux, que preservan la delicia de un hombre sensible, inteligente y enamorado, que siempre tuvo conciencia de que no era un creador, sino un intermediario en el sentido noble, y que nunca dejó de saber dónde se encuentran los verdaderos tesoros. [Ramón Mayrata. La balsa de la Medusa, Nº 24, 1992] [Ramón Mayrata. La balsa de la Medusa, 1-01-92] Anécdotas, recuerdos y reflexiones teóricas procedentes siempre de la experiencia personal salpican estas páginas entrañables. Las vivencias más cotidianas, las relaciones entre los artistas, el entusiasmo que marcó su vida y su obra, sus reacciones ante las dos guerras, son narrados aquí con una familiaridad y naturalidad refrescantes. [Celia Montolio. Lápiz, II-92] [Celia Montolio. Lápiz, 1-02-92] Kahnweiler era un caballero a la vieja usanza, de los que creen en la palabra honor y, pese a dedicarse al comercio, un hombre íntegro y sensible. No sólo lince o buitre o zorro. Para aquellos a los que el nombre de Kahnweiler no les diga gran cosa, básteles saber que fue el gran marchante del cubismo y su primer teórico, y quien agrupó en su galería a artistas como Picasso, Braque o Juan Gris. Hoy, la mayor parte de los artistas que trabajaron para él figuran en los museos. Cuando los conoció, no eran sino jóvenes que pasaban hambre en París. [Andrés Trapiello. El País, 21-III-92] [Andrés Trapiello. El País, 21-03-92] Kahnweiler fue testigo privilegiado de uno de los momentos más importantes para la pintura del siglo XX: el nacimiento del cubismo. Gracias a estas conversaciones podemos conocer los entresijos, manías y costumbres de aquellos fecundos y vividores artistas, así como las condiciones penosas y miserables en las que vivían. [Pepa Bueno. Elle, 1-06-92]

Este momento sin tiempo. Una visión personal de Aldous Huxley

Autoría: 
Laura Huxley
menciones: 
Traducción de Leonor Blánquez
Colección: 
Vanguardia Clásica / VAN-013
Lugar y edición: 
Madrid, 1999
ISBN: 
8488020171
EAN: 
9788488020178
Páginas: 
352
18,00 €
Si para comprender en profundidad el pensamiento de un artista es necesario asomarse a su biografía, saber cómo se enfrentó a la muerte brinda una perspectiva privilegiada para calibrar su personalidad moral. Este momento sin tiempo es la crónica de los últimos años de la vida de uno de los grandes visionarios del siglo XX.
Reseñas: 
Laura Huxley se centra en la vejez del autor, en la época en que estaba escribiendo la que sería su postrera novela, La isla, cuyo manuscrito consiguió salvar Huxley del incendio de su casa de Hollywood en 1962. Sobre los experimentos psicodélicos de Huxley, el libro reproduce la grabación de la conversación mantenida durante un viaje con LSD realizado conjuntamente por el escritor y Laura. La agonía del escritor, al que se le extendió un cáncer, ocupa las últimas páginas del libro. Pero, pese a su enfermedad, Huxley se mantuvo activo mientras pudo, y en una carta que le envió a Laura en su último año de vida, le dice: «Aún no he aprendido a aceptar el hecho de no encontrarme bien, de estar mental y físicamente disminuido, a aceptarlo y sacarle el máximo partido. Pero espero ir aprendiendo». [Mauricio Bach. La Vanguardia, 7-XI-99] [Mauricio Bach. La Vanguardia, 7-11-99] Este momento sin tiempo recrea una época que va desde poco antes de su matrimonio con Aldous Huxley, en 1956, hasta la muerte de éste en 1963. Laura exhibe recuerdos, anota impresiones, intercala cartas e incluye párrafos de La isla, así como conversaciones grabadas y convierte la memoria de aquel tiempo en un libro curioso y ambiguo, un libro raro, a veces desconcertante, significativo de lo que debió ser una compenetrada pero extraña pareja. [María José Obiol. El País, 20-XI-99] [María José Obiol. El País, 20-11-99] Le cabe a este libro la virtud de devolver a Huxley el privilegiado lugar de haber sido uno de los primeros intelectuales que hicieron de la experimentación con drogas un medio de abrir la conciencia a mundos inexplorados y, sobre todo, a los poderes de la imaginación creativa. Huxley se nos aparece de nuevo con el mismo rigor y talento que demostró en sus novelas. [Francisco Solano. ABC, 20-XI-99] [Francisco Solano. ABC, 20-11-99] Un testimonio de excepción para conocer no sólo la vida sino también el pensamiento de este escritor que es retratado aquí en toda su complejidad intelectual: la del profeta, la del místico y la del preocupado por las nuevas utopías. Conmovedor es el relato de su muerte, donde se mezcla el melodrama y la falta de tapujos. [El Mundo, 19-XII-99] [. El Mundo, 19-12-99] El 22 de noviembre de 1963 moría Aldous Huxley. Y nada mejor para el lector español que recordar este aniversario acercándose a estas memorias de sus años últimos escritas por su viuda. Con un estilo que se acerca a la confesión son, sin duda, el documento más directo sobre el Huxley del misticismo final, sobre las prácticas y las reflexiones con el LSD y las sustancias psicodélicas, así como una visión sobre su obra postrera, de la que se aportan, a través de textos inéditos, claves decisivas. Este libro es sobre todo un libro de amor. Sencillo, denso y hondamente hermoso y desolado en algunos recuerdos, todo en él se dirige a la creación de un retrato de Huxley como el humanista de la libre conciencia, como el precursor en ampliar las capacidades mentales del hombre de nuestra época a través de prácticas psicológicas no ortodoxas o de la experiencia con drogas. [Diego Doncel. El Mundo, 9-I-00] [Diego Doncel. El Mundo, 9-01-00] El misticismo de Huxley y su creencia en la capacidad de ciertas personas para extraer lo mejor de sí mismas y de los demás consiguiendo el equilibrio entre cuerpo y alma, le llevaron a experimentar con la hipnosis, los pases magnéticos, las técnicas sanadoras poco ortodoxas y las drogas; algunas de esas experiencias grabadas —incluida la de su muerte— se transcriben con todo detalle en el volumen recién publicado. Este momento sin tiempo reúne cartas, capítulos de novelas inconclusas, sueños y el testimonio de una persona que amó a Aldous Huxley. Retrata la personalidad de un pensador obsesionado por perseguir la ampliación de la conciencia. [María Bengoa. El Correo Español, El Pueblo Vasco, 12-I-00] [María Bengoa. El Correo Español, El Pueblo Vasco, 12-01-00] Hay en la vida y en la obra —ya que ambas, aquí, son inseparables— de Aldous Huxley un desarrollo cada vez más atento que indaga la naturaleza misma de la conciencia humana y de las condiciones que disminuyen o aumentan nuestra experiencia de lo real. El libro de Laura Huxley nos acerca a la última década de la vida del autor inglés del modo que sólo puede hacerlo un íntimo. «Nuestra tarea es despertar», insiste Huxley. Una atención a lo personal que no olvida nunca la realidad social —los dos polos que constituyen el valor de la obra de Huxley—, porque, ¿cómo desarrollar una conciencia más despierta si la sociedad permanece anclada en narraciones ideológicas obsoletas y en prejuicios culturales, étnicos y religiosos que fomentan la división y la lucha? [Luis Bodelón. Cuadernos Hispanoamericanos, XI-00] [Luis Bodelón. Cuadernos Hispanoamericanos, 1-11-00]

Sólo se vive una vez, esplendor y ruina de la movida madrileña

Autoría: 
José Luis Gallero
Colección: 
Vanguardia Clásica / VAN-004
Lugar y edición: 
Madrid, 1991
ISBN: 
8488020007
EAN: 
9788488020000
Páginas: 
416
20,00 €
El Madrid de los años 80 narrado por sus protagonistas: Borja Casani, Quico Rivas, Pablo Pérez Mínguez, Sigfrido Martín Begué, Alberto García Alix, Iván Zulueta, Paloma Chamorro, Pedro Almodóvar, Herminio Molero, Guillemo Pérez Villalta, Favio McNamara, Carlos Berlanga, Ceesepe, Alaska, Ouka Lele, Sybilla...
Reseñas: 
¡La «movida»! Qué palabra tan fea, pero qué tiempos tan gentiles, tan divertidos, tan llenos de esperanza y realidad. La «movida» fue un gran movimiento optimista de Madrid entero, encarnado en la tolerancia, la creación y la diversión absolutas. Claro es que la echamos de menos. [Luis Antonio de Villena. El Mundo, 31-12-91] Un libro oportuno, porque, haya existido o no la movida, parecía necesario recoger los documentos, verbalizar las dudas y dar la oportunidad de divertirse un rato a muchos espectadores. [Estrella de Diego. La balsa de la Medusa, Nº 22, 1992 [Estrella de Diego. La balsa de la Medusa, 1-01-92] No sé si será cierto eso de que un país tiene el gobierno que se merece, pero sí creo que la Movida ha tenido el libro que se merecía. Porque la Movida fue un fenómeno colectivo, espontáneo, iconoclasta e irresponsable, y eso es exactamente lo que refleja esta publicación. Como dice Yourcenar del tiempo de Adriano, «los viejos dioses habían desaparecido y los nuevos aún no habían ocupado su lugar». Sin otra política que vivir, la cultura y el arte sucedieron a la ideología y el compromiso. Sería imposible resumir la pluralidad de puntos de vista, el anecdotario delirante que contiene Sólo se vive una vez. Se trata, de todos modos, de un tipo de libro en el que no hay conclusiones: cada vez que empiezas a creer que has comprendido algo, el siguiente entrevistado te ofrece una interpretación distinta. Pero a medida que pasas las páginas, cuando las referencias se van cruzando hasta convertirse en una red tupida, te vas sintiendo uno más de la familia. [José María Parreño. Alfoz, 1-01-92] La cubierta, sin otra tinta que la negra, quizá haga homenaje a los fanzines que tanta vida dieron al Madrid de esos años, o quizá sea un reflejo de esa oscuridad donde se ha sumergido todo ese brillo efímero —esplendor y ruina—. El aprovechamiento absoluto y original del papel disponible —el libro comienza y termina en las solapas— es quizá símbolo de cómo se aprovechó lo poco que había en el Madrid de entonces. Y la colocación no habitual de los créditos, índices y encartes (cronología, encuesta, cancionero, fotografías), recuerda cómo estuvo todo descolocado y trastocado en aquellos primeros años ochenta. [Martín Casariego. Diario 16, 2-01-92] Desde luego, Madrid no era, como ahora, un desierto cultural, ni siquiera era capital oficial de la falta de ideas. Ni el dinero era todavía el último objetivo, y la mayor parte de la gente tenía aún las manos limpias. El mundo de la cultura no esperaba vivir de la subvención pública ni de la caridad privada. Ni los artistas eran sacos llenos de autoestima. Todo estaba por hacer, y la energía y la pasión se derrochaban: todo el mundo quería ser estrella de algo oculto y fascinante... Sabemos que sólo se vive una vez, pero habría sensaciones que deberíamos intentar vivir dos veces. Por lo menos. [Borja Casani. ABC, 4-01-92] Las luces y las sombras, la realidad y el fantasma de la comúnmente denominada «movida», el agitado y controvertido periodo de la historia cultural y social del Madrid de finales de los 70 y comienzos de los 80... Una imagen fragmentaria, sorprendente y a menudo contradictoria de una época que hizo que los principales diarios y semanarios internacionales enviaran a Madrid a sus redactores para ver qué estaba pasando. [Emilio Manzano. La Vanguardia, 17-01-92] Hay quien sostiene que fue una época que nunca existió y hay quien dice que a estas alturas es lo único que nos queda. Tal vez, la mejor virtud de todo lo que ocurrió fue su propia naturaleza fugaz, pero la piedra de la Historia también queda marcada por fogonazos. El caso es que en determinado momento un grupo de personas, sin tener demasiada conciencia de ello, dio protagonismo a una ciudad, en el momento en que se desbordó la copa de las emociones... Dentro de una supuesta frivolidad, muchos arriesgaron resueltamente su vida, y ahí es donde encontramos la verdadera belleza y el valor testimonial de Sólo se vive una vez. [Jorge Berlanga. ABC, 31-01-92] Espejo múltiple e hiperrealista, veraz y ausente de cándidas nostalgias sobre la movida madrileña. [Mercedes Monmany. El Europeo, 1-02-92] Ya hay una historia de los locos-años-ochenta. Un libro coral/oral que se lee con avidez. Cuesta 2.950 pesetas, pero vale más: ofrece un viaje apasionante a un tiempo turbio y glorioso. [Diego Manrique. Primera Línea, 1-02-92] El nacimiento y ruina de uno de los más fundamentales movimientos sociales y culturales de la transición, contados por todos los participantes en él. Un gran tapiz, donde hilo a hilo, conversación a conversación van apareciendo las figuras y las sombras de la época. Una guía infalible para conocer aquel espejismo madrileño. [Joaquín Arnáiz. Álbum, 1-02-92] El libro definitivo sobre un pasaje muy reciente de la historia cultural de Madrid. Los protagonistas de la «movida» nos cuentan que fue aquello en más de cuatrocientas páginas de apretada documentación, que se presenta en forma de tertulias, entrevistas, encuestas, un cancionero y un índice de nombres propios en papel amarillo que debe consultarse en seguida para ver si uno sale o no; y por si fuera poco, el libro incluye fotos de Alberto García Alix, Miguel Trillo y Pablo Pérez Mínguez. [Luis Alberto de Cuenca. ABC, 2-02-92] Han tenido que pasar diez años para tener sobre la mesa un extenso documento sobre lo que se conoció como la «movida». Sólo se vive una vez. Esplendor y ruina de la movida madrileña ataca por lo más sencillo y eficaz: hablar con los protagonistas que cuadrillaron el movimiento social de finales de los 70. [Joaquín Carbonell. El Periódico, 16-04-92] Una verdadera maravilla. No, no es un libro de música, sino de muchas cosas más. Tampoco es una enciclopedia, pero todo aquel que quiera saber lo que pasó en el Madrid de la movida tiene que echarle una ojeada. [Guía del Ocio. Guía del Ocio, 1-07-92] Un hermoso balance y epitafio de lo que nació como un rock y en realidad, nada más y nada menos, fue un bolero. De ahí el título del libro: Sólo se vive una vez. [Manuel Vázquez Montalbán. Un polaco en la corte del Rey Juan Carlos, 1996] [Manuel Vázquez Montalbán. Un polaco en la corte del Rey Juan Carlos, 1-12-96] Hubo hace unos años en Madrid una sacudida que entró en la academia de los medios de comunicación con el nombre de movida. José Luis Gallero firma este peculiarísimo viaje por aquellos tiempos, que ahora se reedita. Sostenidas por el hilo conductor de unas conversaciones, sus páginas están llenas de vida. Recogen un sinfín de píldoras que dan cuenta de la movida, e incluyen una encuesta, fotografías, cronología, discografía, cancionero... [José Andrés Rojo. El País, 25-10-97] En la resaca, todos se han lavado las manos. Mejor olvidar, parece ser la consigna. Así, un libro tan brillante y monumental como Sólo se vive una vez. Esplendor y ruina de la movida madrileña, la historia oral que recogió José Luis Gallero, fue ninguneado por los medios y los comentaristas culturales. [Diego Manrique. El País, 6-03-98] Un texto tan indispensable como Sólo se vive una vez. Esplendor y ruina de la movida madrileña, la suma de centenares de horas de conversaciones grabadas por José Luis Gallero, ofrece un inmenso catálogo de desmitificaciones. [Diego Manrique. El País, 26-12-99]
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