Ardora Exprés, Vanguardia Clásica

Os Eidos / Libro del Courel

Autoría: 
Uxío Novoneira
menciones: 
Traducción: Uxío Novoneyra y Elva Rey / Prólogo: Ignacio Castro Rey
Colección: 
Ardora Exprés / EXP-023
Lugar y edición: 
Madrid, 2010
EAN: 
978-84-88020-41-3
Páginas: 
288
0,00 €

“Es casi un tópico decir que Os Eidos, Libro del Courel, un texto señero en la poesía gallega desde hace más de cincuenta años, parte y retorna a un mítico lugar natal. Las rocas, la toponimia, la rotación de las estaciones resuenan como estados de ánimo de un ser vivo llamado Tierra”, escribe Ignacio Castro Rey en el prólogo de esta primera traducción al castellano de la obra capital de Uxío Novoneyra (1930-1999).

8 poetas raros. Conversaciones y poemas

Autoría: 
Edición de José Luis Gallero y José María Parreño
Colección: 
Vanguardia Clásica / VAN-005
Lugar y edición: 
Madrid, 1992
ISBN: 
848802004X
EAN: 
9788488020024
Páginas: 
240
13,40 €

Miguel Ángel Bernat, Blai Bonet, Pedro Casariego Córdoba, Teresa Gracia, Juan Hidalgo, Carlos Oroza, Joseba Sarrionandia y Eduardo Scala. Una poética oral de cada uno de los autores, acompañada de una antología de sus textos.

Reseñas: 

Ocho poetas raros podría haberse también llamado, tal como se nos sugiere en el prólogo, Antología de excluidos. Esos ocho excluidos se conducen como seres felices que no participan del «delirio de prestigio», seres solitarios que —excepción del genial Blai Bonet— escriben más bien poco y muchas veces no pueden ni escribir, por hacerlo demasiado en el libro de sus propias biografías... Es asombroso, pero los ocho raros parecen haberse instalado en pequeñitos jardines en la nieve del país de nunca jamás de la poesía española contemporánea. Todos desarrollan su legítima rareza y merecen ser leídos, si es que eso todavía es posible, pues cada día son más raros los lectores y a este paso acabará siendo la operación de leer la actividad más rara de todas. [Enrique Vila-Matas. Diario 16, 25-VI-92] [Enrique Vila-Matas. Diario 16, 25-06-92] He aquí —anuncian los preparadores de esta Antología— ocho poetas «doblemente raros: por únicos y por desconocidos». Despreocupados —añaden— del éxito, reniegan de la poesía como hecho literario. Todos tienen, a juicio de los antólogos, «algo de cartujos». «Quizás sea la mística —concluyen—, o mejor, el interés por lo sagrado, el elemento que más los vincula entre sí»... Pero no es cosa de perderse en mediciones de audiencia ni de detenerse a discutir una cierta afinidad que, a mi juicio, más que en los caracteres reseñados, consiste en un distanciamiento irónico respecto de la realidad, que revierte sobre la misma escritura... Al cerrar la Antología, uno confirma que, más allá de las uniformidades que los grupos establecidos dibujan sobre el panorama de la poesía española, ésta se halla inmersa en un proceso de reflexión crítica sobre su propio camino. Y eso es bueno. [Víctor García de la Concha. ABC, 17-VII-92] [Víctor García de la Concha. ABC, 17-07-92] Como una especie de alternativa al discurso de las nóminas poéticas más o menos oficializadas, se ofrece esta antología, que incluye, además, conversaciones de los editores con los autores seleccionados, entre los que destacan Bonet y Sarrionandía. [Miguel García Posada. El País, 25-VII-92] [Miguel García Posada. El País, 25-07-92] El libro convierte en criterio una paradoja —hacer pareja con lo impar, hacer juego, grupo y familia con lo incomparable— y de acuerdo con ella orienta su selección. Quizá aquí resida su indiscutible atractivo, en esta voluntad de agrupar algo que, en sí y por sí, se define absoluto y agenérico. Los dos antólogos lo subrayan: se trata realmente de la actitud y no de las obras. Estos poetas son especiales por la manera señalada en que sobrellevan sus relaciones con la escritura. Esta antología que recoge sus gestos desafiantes no es sólo una posible alternativa a lo habitual y consabido, a lo que no es infrecuente, sino abundante en exceso; es principalmente un libro aleccionador, un libro edificante en el más añejo sentido del término, aquél cuya pérdida tanto lamentaba Michel Leiris. Demasiado lejos se hallan los días en que un escritor era un ser íntegro, casi demasiado puro, sin concesiones al deseo de éxito o a la necesidad económica. Pocos permanecen y resisten todavía, apenas ocho poetas raros, ejemplares, incorregibles. [Esperanza López Parada. El crítico, IX-92] [Esperanza López Parada. El crítico, 1-09-92] Esta antología de ocho poetas raros es rara porque el criterio no es ni generacional, ni sexual, ni de tendencias, ni está concebida en aras de un vate iluminador. Los responsables del tomo dicen que uno de los hilos conductores es la preocupación por lo sagrado. Se trataría de una reunión de místicos contemporáneos, cada uno desde posturas muy distintas y nunca confesionales. Todos ellos son personalidades austeras, reniegan de la poesía como hecho literario, y renuncian a una vida poco inspirada. [Concha García. Sur, 5-IX-92] [Concha García. Sur, 5-09-92] Los compiladores, seguramente cansados de tanta antología de cartón piedra, hacen valientemente hincapié en dos características: el carácter subjetivo de toda recopilación y el hecho de que una antología no puede ser nunca una obra autosuficiente. Por ese motivo declaran sin ambages que se han dejado guiar, fundamentalmente, por devociones personales y que prescinden de un concienzudo aparato crítico que pueda servir de excusa al perezoso lector para postergar su inaplazable cita con las obras. Desechan por pretencioso el socorrido y obsoleto recurso a las poéticas. Prefieren el socrático método dialógico para asomarse al universo de cada autor. Las entrevistas se tejen con agilidad y viveza casi periodística. Para que no peque de insolencia, esa austeridad constructiva se templa con un toque de elegante sencillez. [Felipe Muriel. Cuadernos del Sur, 17-IX-92] [Felipe Muriel. Cuadernos del Sur, 17-09-92] Se celebra en esta antología a sonoros omitidos o excedentes del escalafón de la poesía. El vínculo entre ellos es su común contaminación de las palabras que explican la vida como una experiencia sacra-ateológica. La geometría del éxtasis de Eduardo Scala; la compasión como apaciguamiento de la fiera de Miguel Ángel Bernat; el conceptualismo mínimo y paradójico de Juan Hidalgo; el huraño fajador del abecedario Pedro Casariego; el arrobo del olor a tribu de Carlos Oroza; la creación como dolor inefable de Teresa Gracia; la supervivencia de la memoria de Blai Bonet; y el compromiso con los escondrijos de Joseba Sarrionandía. [La Vanguardia, 20-XI-92] [. La Vanguardia, 20-11-92] Este libro debe entenderse como una película rodada en ocho milímetros, donde cada autor se convierte en actor de sí mismo. [Manuel de Lario. El Periódico de Aragón, 16-II-93] [Manuel de Lario. El Periódico de Aragón, 16-02-93]

Caminar

Autoría: 
Henry David Thoreau
menciones: 
Traducción: Federico Romero
Colección: 
Ardora Exprés / EXP-003
Lugar y edición: 
Madrid, 1998, 2001
ISBN: 
8488020104
EAN: 
9788488020109
Páginas: 
64
9,00 €

Henry David Thoreau (1817-1862). Ensayista, topógrafo, disidente nato y maestro de la prosa, su auténtico empleo fue, según él se ocupó de recordar, «inspector de ventiscas y diluvios». Su nombre a llegado a nuestros días ligado a dos libros capitales para el pensamiento individualista y antiautoritario: Ensayo sobre la Desobediencia Civil (1849) y Walden (1854). Caminar (Walking) fue, sin embargo, en vida de Thoreau, su obra más popular.

Reseñas: 

Caminar representa una auténtica apología del deambular, de esa desorientación tan fructífera que a menudo, a causa del régimen especial de su atención, crea los únicos espacios posibles de nuestra libertad. Bajo la imagen del camino, el autor de Walden desgrana todo un elogioso programa de vida —y de escritura— nómada, fusionado con la naturaleza. He aquí su apuesta: «Sobre todo, no podemos permitirnos el lujo de no vivir en el presente». Tiempo pleno, donde la construcción de la subjetividad se labra a golpes de una desorientación gozosa, libre, salvaje; donde el yo, libre de todo proyecto, se convierte en vagabundeo y en mirada inocente y perpleja ante todo sedentarismo. Puede que Thoreau sólo fuera un «aristócrata del espíritu», un tipo de persona que, de haber proliferado, hubiera provocado la desaparición de todo gobierno, por innecesario. [Germán Cano. La Razón, ?-?-01] [Germán Cano. La Razón, 1-01-98] El romántico y libertario Henry David Thoreau (1817-1862), tan completamente convencido de la bondad de la naturaleza como para proclamar un «pensamiento salvaje», escribió un opúsculo titulado Caminar, donde defiende la experiencia liberadora de estar siempre caminando a pie por parajes, cuanto más inhóspitos, mejor. Tal era para él la única forma de hallar la iluminadora verdad que habita en la naturaleza no contaminada por el hombre. [Francisco Calvo Serraller. El País, 9-V-98 [Francisco Calvo Serraller. El País, 9-05-98]

La mente salvaje. Poemas y ensayos

Autoría: 
Gary Snyder
menciones: 
Edición: Nacho Fernández. Tradución: Nacho Fernández, Miguel Ángel Bernat, José Luis Regojo, John Good
Colección: 
Ardora Exprés / EXP-006
Lugar y edición: 
Madrid, 2000
ISBN: 
8488020260
EAN: 
9788488020161
Páginas: 
128
10,40 €

La obra del poeta y ensayista Gary Snyder (San Francisco, 1930) plantea una esclarecedora revisión a nuestra pertenencia al mundo natural. En su poesía convergen el conocimiento detallado de la naturaleza y de la tradición literaria oriental, el legado ético del budismo -residió en Japón durante una década- y la recuperación de la intimidad con el entorno propia de las culturas primitivas.

Reseñas: 

Para Snyder, del que Árdora reúne poemas y ensayos, el lenguaje no impone orden en un universo caótico, sino que refleja, precisamente, su carácter salvaje. Premio Pulitzer en 1974, Snyder ha conseguido zafarse de la imagen tópica de autor beat para, fuera del vallado, dar forma a un universo que se mueve entre la lingüística y la antropología, la ecología y el budismo, la literatura y la política, si no es todo lo mismo. [ABC, 11-XI-00 [. ABC, 11-11-00] Conviene distinguir, en el caso de Ediciones Árdora, un comportamiento editorial que evita caer en la profesionalidad para preservar la libertad de elección que le ha permitido dar a conocer autores cuyo pensamiento requería ser vertido al español en una corriente que no siguiera el curso paroxístico de la industria cultural. La mente salvaje, antología de Gary Snyder, lo refrenda una vez más. No hay en sus poemas instrumentación ideológica. Su coherencia interna está imbricada en una visión zen que le lleva a la narración seca y sobria de una realidad inefable. Snyder escribe lo que ve, pero evita representarlo, mostrando una profunda capacidad para descubrir la trama oculta del mundo, que es experimentado en su inmediatez y captado en su asombro. [Eugenio Castro. La Razón, 24-XI-2000 [Eugenio Castro. La Razón, 24-11-00] Gary Snyder es sin duda el poeta norteamericano vivo más importante. Para él, el poema limpia la mente, igual que la meditación, y el poeta cumple una función triple: ser chamán, ser sanador y denunciar y testificar socialmente. En su obra se articulan diversos referentes: el budismo zen, las tradiciones amerindias y la mística del salvaje. «Salvaje es la capacidad que tiene el mundo de los fenómenos de autoorganizarse, autodirigirse y autopropagarse», asegura. [Thais Morales. Avui, 7-XII-00 [Thais Morales. Avui, 7-12-00] En la primera antología publicada en castellano del poeta estadounidense Gary Snyder (San Francisco, 1930), nos encontramos con una bellísima colección de versos que, a la manera oriental, dan la impresión de ilustrar paisajes cuya invisibilidad física no nos arrebata la sensación íntima de hallarnos frente a ellos. [Francisco Calvo Serraller. El País, 23-XII-00] [Francisco Calvo Serraller. El País, 23-12-00] Paralelamente a su labor como traductor y divulgador de la estética literaria oriental, comparable a la que en su tiempo ejerciera Ezra Pound, Snyder fue desarrollando una sólida labor poética, en la que combina su adhesión a los principios espirituales y metafóricos que rigen la poesía clásica china o japonesa con una temática plenamente occidental donde la ecología, la reivindicación de la vida salvaje y el pensamiento de las culturas amerindias tienen un papel preponderante. [Daniel Giralt Torrente, El País, 3-II-01 [Daniel Giralt Torrente. El País, 3-02-01] Snyder fue uno de los pioneros de esa práctica que se ha convertido en elemento esencial de los movimientos contraculturales posteriores; me estoy refiriendo al zen. Pero él lo hizo en serio y a fondo, ya que vivió durante diez años en monasterios japoneses. El concepto budista de unidad profunda de todos los seres es esencial en su trabajo; pero la reverencia budista por la naturaleza salvaje le venía a Snyder de antiguo, de los años que había pasado trabajando en los grandes bosques de su país. Todas estas experiencias van definiendo su poesía y su filosofía, y a ello es preciso añadir su pasión por la antropología, en especial por las antiguas culturas indígenas norteamericanas. La naturaleza es la gran excluida y él estima necesario oír su voz. Frente al «cáncer del crecimiento permanente», propone volver los ojos a otras vías de crecimiento no materiales. «Es preciso comenzar a crecer con menos», afirma. El que ahora llega a nuestras manos es un breve pero jugoso librito en el que se recoge una selección de poemas de diez de sus publicaciones —del 59 al 96—, así como tres ensayos sin desperdicio. [Josu Montero. Gara, 3-III, 01] [Josu Montero. Gara, 3-03-01] Una antología breve, pero capaz de dibujar los perfiles del personaje en treinta y cuatro poemas y tres textos en prosa. Yo destacaría la apropiación de las maneras orientales, que lleva, como corresponde a un poeta verdadero, más allá de la imitación de modelos para aplicar las maneras a una visión y unos problemas contemporáneos. Y una toma de partido ecologista, casi franciscana, que toma la voz para dársela a la naturaleza, los animales y las plantas, así como a las víctimas de la vigente y depredadora idea de progreso, a la cual contrapone una idea de progreso espiritual. [Miquel Cardell. Diario de Mallorca, 27-VII-01] [Miquel Cardell. Diario de Mallorca, 27-07-01]

Nótulas

Autoría: 
Cristóbal Serra
Colección: 
Ardora Exprés / EXP-009
Lugar y edición: 
Madrid, 1999
ISBN: 
8488020163
EAN: 
9788488020161
Páginas: 
64
9,00 €

Reconocido como una de las personalidades más originales de las letras españolas, Cristóbal Serra (Palma de Mallorca, 1922) figura entre los escritores que con más justicia merecen el calificativo de «raros», tanto por el valor de su obra como por la escasa noticia que se tiene de ella. «Serra habita el secreto -escribe Octavio Paz- con la misma naturalidad con que otros nadan en el ruido». El propio Serra afirma: «Hay libros que rugen y libros que cuchichean».

Reseñas: 

Serra, autor de una obra original basada en el irracionalismo y con una tendencia lírica acusada, publica en este libro breves destellos de su imaginario y su ideario, en una colección de fragmentos que alcanzan, en ocasiones, una gran intensidad poética. Escritura cruzada, híbrida, que acredita a Serra como un ermitaño de la palabra, celebrador de la brevedad. [Antoni Oliver. El Mundo, 12-XI-99] [Antoni Oliver. El Mundo, 12-11-99] Cristóbal Serra es, ante todo, una presencia sana, e imprescindible, en cualquier frontera geográfica de la literatura. La suya supone una de las aportaciones más inteligentes, libres y sabias. Comparado con la tontería del noventa por ciento de los escritores en activo, esto es oro puro, de verdad. [Hilario J. Rodríguez. Clarín, marzo, 2000] [Hilario J. Rodríguez. Clarín, 1-03-00] A Cristóbal Serra, escritor voluntariamente inclasificable, le suelen gustar mucho los aforismos de los demás y también los suyos propios, que suele dar, de vez en cuando, para satisfacción de sus fieles lectores y seguidores. Escribiéndolos, ha confesado alguna vez, se ha sentido pájaro sobre las aguas o mariposa volando sobre el papel. Disfrute el lector persiguiendo esta mariposa con esos puñados de nótulas a la espalda. [Javier Goñi, El País, 8-IV-2000] [Javier Goñi. El País, 8-04-00] Hay libros que rugen como los leones de la tempestad y los hay que cuchichean como la ola en el oído del viento. Son palabras suyas. Eso son sus libros: cuchicheadores de lo sutil, de lo profundo, de lo poético. Pequeños libros llenos de sabiduría grande. Inmensas celebraciones de la brevedad. [Joan Guasp. Última hora, VIII-00] [Joan Guasp. Última hora, 1-08-00] La excelente colección Árdora Exprés nos concede un breve —casi todos los de Serra lo son— volumen con una espléndida selección de nótulas, tanto más importante cuanto que presenta una muestra excelente de una de sus mayores aficiones —el cultivo del aforismo— y que a su vez puede servir como perfecta introducción a su lectura. [Rafael Conte. ABC, 9-IX-00] [Rafael Conte. ABC, 9-09-00]

En el pico del Águila. Una introducción a la cultura afroamericana

Autoría: 
Mireia Sentís
Colección: 
Vanguardia Clásica / VAN-010
Lugar y edición: 
Madrid, 1998
ISBN: 
8488020058
EAN: 
9788488020130
Páginas: 
360
18,00 €

Conversaciones con Amiri Baraka (Le Roi Jones), Gordon Parks, Quincy Troupe, June Jordan, Ishmael Reed, Oliver Jackson, Eric Priestley, Angela Davis, Terry McMillan, Rita Dove, Steve Cannon, bell hooks, Melvin Van Peebles, Cornel West, Sonny Rollins, Walter Mosley. Cuando Richard Wright afirmó que el negro era la metáfora de América, no acabó de ser entendido. Sin embargo, esa frase ha ido adquiriendo un sentido cada vez más nítido.

Reseñas: 

La escritora y fotógrafa Mireia Sentís se ha acercado a la cultura afroamericana a través de largas conversaciones con 16 personajes de diferentes campos, desde el escritor Amiri Baraka (antes LeRoy Jones) a la activista y profesora Angela Davis. Ha reunido las entrevistas en el libro En el pico del águila (Árdora Ediciones). En la misma editorial apareció hace cuatro años Al límite del juego, sobre siete artistas de la vanguardia estadounidense más heterodoxa. Ahora ha situado en el pico del águila americana a la cultura negra. «Es una cultura desconocida, a pesar de que el estilo negro impregna la música, el lenguaje, el deporte y hasta la forma de andar», dice Sentís. [Fernando Samaniego. El País, 29-V-98] [Fernando Samaniego. El País, 29-05-98] Se trata del primer volumen que se publica en España sobre la cultura afroamericana y contiene dieciséis entrevistas a destacados representantes del mundo negro en EE UU, desde Angela Davis a Sonny Rollins, pasando por Terry McMillan. [Xavi Ayén. La Vanguardia, 9-VI-98] [Xavi Ayén. La Vanguardia, 9-06-98] Sugerente como una melodía de Marvin Gaye. Estimulante como un largo trago de whisky sour. Este ensayo de Mireia Sentís plantea una aproximación a la cultura afroamericana mediante 16 conversaciones con otros tantos artistas, escritores e intelectuales negroamericanos. Individualidades espléndidas, llenas de energía, imaginación y sabiduría vital. [Patricia Meneses. El País, 13-VI-98] [Patricia Meneses. Patricia Meneses, 13-06-98] Este excelente libro de entrevistas es mucho más que una simple introducción a la cultura afroamericana: se trata de un documento en el cual algunos intelectuales y artistas negros norteamericanos nos dan una lección magistral sobre la vida, el arte, la literatura, la historia y de cómo deberíamos acercarnos a muchos problemas del mundo actual. Entre éstos, claro está, el del racismo en los Estados Unidos y en Europa. El conjunto demuestra el rigor con el que ha trabajado la entrevistadora y se perfila como un volumen imprescindible para cualquier estudio de antropología cultural de los Estados Unidos. A la conclusión que se llega leyendo estas fascinantes entrevistas es que la experiencia afroamericana es igualmente la nuestra, porque tarde o temprano todos sufrimos el peso de la discriminación, de la injusticia, del repugnante racismo. [Dionisio Cañas. El Mundo, 11-VII-98] [Dionisio Cañas. El Mundo, 11-07-98] Uno de los pocos títulos en español que ilumina a los autores de una de las literaturas más ricas del momento. [Javier Martínez de Pisón. El País, 5-XII-98] [Javier Martínez de Pisón. El País, 5-12-98] Dijo lo que pensaba. Ése es el epitafio que el poeta y narrador Ishmael Reed, apóstol del multiculturalismo cuando el nacionalismo negro no aceptaba otras visiones, quiere que se grabe en su tumba. Reed, que trata de aplicar a la literatura un aforismo del boxeador Muhammad Ali, «escribir es pelear», es uno de los representantes de la cultura afroamericana que Mireia Sentís incluye en El pico del águila, presentado en Nueva York. Sentís admite que se lanzó a escribir este libro cansada de un periodismo que sólo habla de lo que se conoce». [Alfonso Armada. ABC, 31-I-99] [Alfonso Armada. ABC, 31-01-99] Una colección de entrevistas que radiografía la intrincada fórmula diferencial adoptada por los negros estadounidenses. El punto verdaderamente clave, aparte del coherente cuestionario, es el mosaico de personajes que contribuyen a la obra. A su manera, son todos ellos básicos para comprender el ámbito intelectual afroamericano. Las introducciones enmarcadoras que aporta Sentís nos parecen impecables, y otro tanto podemos decir del índice biográfico final y de las diversas bibliografías que completan el volumen. [Guzmán Urrero Peña. Cuadernos Hispanoamericanos, IV-99] [Guzmán Urrero Peña. Cuadernos Hispanoamericanos, 1-06-99]

Al límite del juego

Autoría: 
Mireia Sentís
Colección: 
Vanguardia Clásica / VAN-008
Lugar y edición: 
Madrid, 1994
ISBN: 
8488020058
EAN: 
9788488020055
Páginas: 
176
13,50 €
«El arte era una diversión —afirma la autora del libro—, y, por tanto, lo tomaban muy en serio». Al límite del juego constituye un documento de primera mano sobre algunos de los personajes más decisivos, y peor conocidos, en el ámbito de las últimas vanguardias. La temprana muerte de todos ellos —en circunstancias a menudo trágicas— permite a Mireia Sentís analizar la totalidad de su obra desde una perspectiva histórica. El pionero de la televisión Rod Serling (1924-1975), da pie a revisar los orígenes de un medio que cambiaría profundamente la sociedad y el arte de su tiempo.
Reseñas: 
Todos están muertos. Casi todos acabaron trágicamente. La mayoría de ellos habían pasado por el SoHo, el barrio neoyorquino donde la autora vivió varios años. Todos pertenecieron a eso que se llamó el underground, que desde luego no fue una revolución cultural, sino el último avatar de la bohemia. A diferencia de los artistas bohemios de generaciones anteriores, éstos apenas dejaron monumentos materiales; su creación fue la puesta en escena de su vida exagerada. Si el material biográfico que Sentís ha utilizado puede ser en sí mismo fascinante, sus retratos están escritos además con una pasión que se contagia al lector, por lejos que se sienta de las figuras retratadas. [Guillermo Solana, ABC, 17-II-95] [Guillermo Solana. ABC, 17-02-95] Mireia Sentís ha recogido en Al límite del juego una serie de artículos que están unificados no sólo en virtud de su tema (individuos radicales del arte norteamericano, específicamente en Nueva York), sino por una misma atmósfera teórica y emocional. Sentís presenta a individuos que son ejemplos más que ejemplares, vidas truncadas en todos los casos, que dejaron tras de sí un reguero de intensidad y desafío estéticomoral. Una frase de Hoffman ilustra el espíritu de esta época: «Éramos jóvenes, temerarios, arrogantes, insensatos, obstinados..., y teníamos razón». El camino sigue abierto; esa razón que asistía a estos individuos es la que encarna a los catalizadores. Faltan muchas partidas por jugar: éstas son algunas de las más intensas, por eso provocan todavía conmociones en el presente. [Fernando Castro Flórez, Culturas, Diario 16, 4-III-95] [Fernando Castro Flórez. Diario 16, Culturas, 4-03-95] En su libro Al límite del juego, Mireia Sentís recoge semblanzas de siete creadores inclasificables, que despuntaron en los Estados Unidos de los 70 y que no llegaron a viejos. Su autora realizó abundantes entrevistas para poder escribir estos retratos, llenos de humor y de anécdotas, de un grupo de artistas que no alcanzaron el reconocimiento en vida y que están siendo tardíamente recuperados. [Sergio Vila-San-Juan, La Vanguardia, 6-VIII-1995] [Sergio Vila-San-Juan. La Vanguardia, 6-08-95]

Memorias de un amnésico y otros escritos

Autoría: 
Erik Satie
menciones: 
Traducción e introducción de Loreto Casado Presentación: Llorenç Barber. Cronología : Ornella Volta
Colección: 
Vanguardia Clásica / VAN-001
Lugar y edición: 
Madrid, 1994, 1998, 2002
ISBN: 
8488020031
EAN: 
9788488020031
Páginas: 
144
13,00 €
«Satie ha dicho que el piano, "como el dinero, no resulta agradable más que a quien lo toca": eso tranquiliza a alguien como yo, malquistado de nacimiento con la música instrumental. Eso hace también que lamente haber comprendido demasiado tarde, después de su muerte, al individuo excepcional que fue y al que un telón de espinas -su malicia, sus estudiados tics- me ocultaba... El tránsito del siglo XIX al XX no ha producido ninguna evolución de espíritu tan fascinante como la suya.
Reseñas: 
Un bocado exquisito para maniáticos literarios con buen gusto. [Emilio Sola. El Independiente, 4-XII-89] [Emilio Sola. El Independiente, 4-12-89] Pianista de café que influiría más con su pincelada impresionista en la música contemporánea que varias escuadras sinfónicas de músicos teutones, Satie dio género al silencio, de la misma forma que Mallarmé hizo literarios los espacios en blanco. En el café donde tocaba Erik Satie se escribía la historia de la vanguardia. Radiguet oficiaba de camarero, Diáguilev, Cocteau y Stravinski se sentaban en la mesa que daba a la calle, Leiris, Bataille y Caillois tenían mesas-pupitre. Cuando Satie terminaba de oficiar, bajaba junto a aquellos faros espirituales y ponía los mejores títulos que se conocen en la música y también se ponía a escribir. Aquí hay fragmentos de memorias, emociones musicales, familiares venganzas, aforismos, puntapiés. Quien mejor define sus sentimientos de artista oriental de café parisino es él mismo cuando dice: «Mi sueño es ser interpretado en cualquier lugar, menos en la Ópera». Alabado sea. [José Carlón. El Mundo, 10-XII-89] [José Carlón. El Mundo, 10-12-89] Dadaísta avant-la-lettre, puntal de L’Esprit Nouveau, inspirador del grupo musical de los Six, defensor de Schönberg, autor de comentarios musicales para el vanguardista Entr’Acte, del cineasta René Clair, y para el ballet Relâche, de Picabia, nuestro Satie practicó activamente la escritura. Ornella Volta recogió sus textos, y ahora —traducidos y con introducción de Loreto Casado— forman Memorias de un amnésico y otros escritos. que, con amplia nota del musicólogo Llorenç Barber, una página inédita de André Breton y cronología por la propia Ornella Volta, constituye un vivaz volumen. [Juan Ramón Masoliver. La Vanguardia, 29-XII-89] [Juan Ramón Masoliver. La Vanguardia, 29-12-89] En 1925 muere Erik Satie en medio del mayor descrédito, que se había ganado a pulso por su constante desmantelamiento de los principios más sagrados de la música y del arte en general. Dominado por un profundo afán de búsqueda de la sencillez en todos los campos de la vida, nada escapa a su mirada crítica, comenzando por él mismo y por su obra. La lectura de este libro representa la entrada en un mundo fascinante. No hay que leerlo para intentar explicar y entender a su autor, sino para descubrirnos a través de sus escritos, ya que, a modo de maestro, alumbra con sus palabras zonas todavía oscuras y abre ante nuestros ojos un horizonte infinito. [Carmen Alonso Echanove. Ya, 30-XII-89] [Carmen Alonso Echanove. Ya, 30-12-89] Erik Satie, que tomó parte activa en las vanguardias del primer cuarto de siglo al lado de pintores como Picasso y Picabia, con los que trabajó en diversos ballets, fue pianista de cafés-concierto durante una época de su vida. En sus 59 años de existencia, buscó siempre con sencillez sonoridades nuevas, a las que dotó de un embrujo y un encanto realmente misteriosos. [Juan Ángel Vela del Campo. El País, 17-I-90] [Juan Ángel Vela del Campo. El País, 7-01-90] Erik Satie fue un fenómeno absolutamente aparte en la música de su tiempo. Ligado en un momento a las aventuras místicas de Josephin Péladan, practicó luego una música esotérica. Pasó por los cabarets y adoptó su estética corrosiva en canciones y piezas pianísticas. Murió en la pobreza en la que viviera, pero dejando una estela musical inconfundible e incalificable que ha sido reclamada como herencia por los movimientos musicales heterodoxos. [Tomás Marco. Diario 16, 13-I-90] [Tomás Marco. Diario 16, 13-01-90] Satie, que fue impresionista, surrealista y neoclásico antes que nadie, también ha sido el profeta que anticipa la transformación del mundo del consumo musical, del mundo en que toda música ha devenido mueble, decorado que no se convulsiona, sino que se limita a dar el tono a cada escena de nuestra vida. Satie ha sabido anunciarlo todo, prepararlo todo y encontrarlo todo antes que los demás. [Llorenç Barber. El Mundo, 13-I-90]. [Llorenç Barber. El Mundo, 13-01-90] Lo cierto es que las nuevas generaciones añoran un nacimiento del siglo que fue brillante, creador y libre. De aquellos revolucionarios seguimos nutriéndonos en secreto, porque son muy alimenticios, y todo el resto de la centuria no ha hecho sino darle vueltas a la música de Satie o el surrealismo de Breton y Magritte. [Francisco Umbral. Interviú, 20-I-90] [Francisco Umbral. Interviú, 20-01-90] Como tan acertadamente señala Loreto Casado en el prólogo de este libro, lo que no quería Satie era perder de vista la infancia del hombre, la infancia del mundo, o mejor, la infancia del hombre en el mundo. [Enrique Vila-Matas. Diario 16, 25-I-90 [Enrique Vila-Matas. Diario 16, 25-01-90] Cocteau aseguró que «la mínima pieza de Satie es como un agujero de cerradura. Todo cambia si se acerca a ella el ojo». El personaje más excéntrico, desconcertante e insolente de toda la historia de la música. [Bernardino M. Hernando. Tribuna, 29-I-90] [Bernardino M. Hernando. Tribuna, 29-01-90] Un libro divertido, refrescante, a veces irreverente, en todo momento lúcido y burlón. Como la música de su autor. [Juan Ángel Vela del Campo. El País Estilo, 11-III-90] [Juan Ángel Vela del Campo. El País Estilo, 11-03-90] El gran músico que fue Satie, precursor de un futuro que aún no puede prescindir de él (de sus enseñanzas antiacadémicas, de sus múltiples sugerencias estéticas y vitales), dejó, por fortuna para nosotros, un pequeño pero sabroso testimonio escrito de sí mismo que por fin degustamos en castellano gracias a esta cariñosa edición. Pocos músicos ha dado nuestra cultura occidental tan enigmáticos (su enigma está construido a base de claridad, por lo que resulta más inaprensible), tan orgullosamente modestos. Es la oportunidad de que el aficionado beba de las genuinas fuentes el veneno preparado por él mezclando sarcasmo, agresivo desprecio contra los acomodaticios, una punta de original misticismo y algunas lecciones gratuitas de estilo musical y de ética humana. [Isabel Urueña. Scherzo, mayo, 1990] [Isabel Urueña. Scherzo. Scherzo, 1-05-90] Su independencia y su música le granjearon grandes enemigos, pero contó con la amistad de los mejores: Braque (que ilustró algunas de sus partituras), Picasso (que figurinó y decoró algunos de sus ballets), el propio Stravinski, Juan Gris, Debussy, el pianista Viñes y, antes que ninguno, los pintores españoles Rusiñol, Zuloaga y Ramón Casas. Luego vendrían los dadaístas... Para empezar, recomendaríamos su lectura a todos los que se encuentran en esa edad en la que cabe hablar de una educación sentimental. Nada de grandes frases. Pocas y bien dichas. Satie es siempre un soplo de aire fresco. Sus consejos son siempre valiosos. [Andrés Trapiello. Contemporáneos. Jerez de la Frontera, 1990] [Andrés Trapiello. Contemporáneos, 1-12-90] Un bocado exquisito para maniáticos literarios con buen gusto. [Emilio Sola. El Independiente, 4-XII-89] [Emilio Sola. El Independiente, 4-12-09]

Cien coplas por soleá

Autoría: 
José María Rubio
Colección: 
Ardora Exprés / EXP-013
Lugar y edición: 
Madrid, 2000
ISBN: 
8488020279
EAN: 
9788488020277
Páginas: 
128
10,40 €
«Los cantes por soleá vienen a ser pensamientos en voz alta al compás establecido para hablar con nosotros mismos», afirma José María Rubio, autor de esta recopilación de coplas anónimas -verdadero tesoro jondo- extraídas de un género, el de la soleá, que ha sido considerado llave del cante y expresión emblemática del arte flamenco. Breves, sentenciosas, plenas de sabor y de sabiduría, de gracia y de desgarro, las soleares condensan la memoria colectiva y el pulso ancestral de la comunidad gitanoandaluza.
Reseñas: 
Tan limadas por el tiempo como por las voces que las cantaron, las coplas flamencas reunidas por José María Rubio, que las prologa con pasión y rigor, conjugan la brevedad memorable con un carácter melancólico a veces y sentencioso casi siempre. [Javier Rodríguez Marcos. ABC, 25-XI-00] [Javier Rodríguez Marcos. ABC, 25-11-00] Perico El del Lunar a la guitarra y la voz de Agustín Fernández animaron la velada de presentación del libro en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, que no en vano copla procede de copula, unión, en este caso, entre música y palabra. Algunas de las coplas seleccionadas por Rubio, que tienen el mérito de la sencillez, son pequeñas joyas aplicables al amor. [Martín Casariego. ABC, 25-XI-00] [Martín Casariego. ABC, 25-11-00] Madre del cante, la soleá cristaliza los ecos del alma de una cultura marginal, y en este compás de doce tiempos entran letras de natural belleza y hondura, de depurada línea sentenciosa, en algunas de las cuales late el poder sanador del cante . Amor, muerte y sus contrarios, o complementarios, desamor, vida, son la gran columna temática. [Juan Cobos Wilkins. El País, 26-I-01] [Juan Cobos Wilkins. El País, 26-01-01]

De Mozart en Beethoven

Autoría: 
Eric Rohmer
menciones: 
Traducción e introducción: Loreto Casado
Colección: 
Vanguardia Clásica / VAN-014
Lugar y edición: 
Madrid, 2000
ISBN: 
8488020252
EAN: 
9788488020253
Páginas: 
242
14,00 €
«Lo indefinible es precisamente lo que me interesa», escribe Eric Rohmer (Nancy, 1920) en este libro dedicado a la música por un cineasta que reconoce en ella uno de los caminos más propicios para «entrar en comunicación con la esencia íntima de las cosas». Reflexiones al hilo de Mozart y Beethoven, pero también de Kant y Hegel, Cézanne y Matisse, Marcel Proust o Jean Luc Godard. Libro paradójico, apuesta por aunar el orden y la fantasía, la emoción y el rigor, la innovación y el clasicismo.
Reseñas: 
Una lectura sugerente, enriquecedora y, en muchos momentos, inolvidable. El argumento del libro es La Música; sus protagonistas, Mozart y Beethoven; y, junto a ellos, un magnífico plantel de secundarios de lujo: Kant, Goethe, Tiziano, Hegel, Velázquez, Copérnico, Cézanne, Goya... El libro acaba recompensando con creces cualquier inversión de esfuerzo que hayamos hecho en su lectura. Y si hubiera que resumir en una las muchas enseñanzas que nos depara este jugosísimo ensayo de Rohmer, ésta sería que la profundidad de cualquier obra artística está en relación directa con el grado de sencillez con que es presentada al público. [Gonzalo García Pino, La Razón, 2-VI-00] [Gonzalo García Pino. La Razón, 2-06-00] Rohmer alcanza momentos de una gran sutileza en su análisis, por momentos genial, de los registros musicales en relación con las visiones de la filosofía. Tras la lectura de este ensayo, uno ve de otra manera el cine de Rohmer y entiende mejor su música visual. [Jesús Ferrero, El País, 19-VIII-00] [Jesús Ferrero. El País, 19-07-00] Un libro cuyo título, largo y abrupto, atemoriza, pero que después de leído cambia de aspecto y se hace un libro cómodo, amistoso e incluso sencillo. Algo, por supuesto, tiene que ver con ello la claridad de la mirada de su autor, un tal Eric Rohmer, muchacho francés octogenario que desde hace más de medio siglo realiza películas cada vez más imbricadas con los viejos códigos de la armonía, esas aristocráticas leyes sobre las que ahora suelta sus democráticas ideas en este maravilloso libro libre. Dentro de su noción de profundidad de la música, nos sumergimos de forma natural en las profundidades del cine. [Ángel Fernández Santos, El País, 2-X-00] [Ángel Fernández Santos. El País, 2-10-00]
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