Casariego, Pedro

La vida puede ser una lata | Falsearé la leyenda

Autoría: 
Pedro Casariego
Colección: 
Colección: Vanguardia Clásica / VAN-006
Lugar y edición: 
Madrid, 1994
ISBN: 
848802004X
EAN: 
9788488020048
Páginas: 
224
15,20 €
Observaciones: 
Agotado
Dibujos y poemas de Pedro Casariego Córdoba, seguido de Falsearé la leyenda, recopilación de textos escritos al hilo de sus cuadros por Quico Rivas, César Antonio Molina, Nacho Fernández, José Luis Gallero, José María Parreño, Enrique Vila-Matas, Javier Arnaldo, Luisa Castro, Pedro Sorela, Clara Janés, Mercedes Monmany, Julia Castillo y Martín Casariego. Dieciocho reproducciones en color de cuadros del artista. Introducción de Antón Casariego.
Reseñas: 
Pedro Casariego Córdoba (1955-1993) fue inventor, inventor de mundos. La vida puede ser una lata (1987) es un álbum de mundos, un atlas de dibujos y palabras a tinta china. P. C. C. ha contado que estos mundos los inventó cuando las palabras no le servían de ganzúas para abrir la caja fuerte de los enigmas. En Falsearé la leyenda, cuatro escritoras y nueve escritores que conocieron a Pedro Casariego Córdoba han viajado por sus mundos y reunido las impresiones del viaje: Francisco Rivas, César Antonio Molina, Luisa Castro, Julia Castillo, José Luis Gallero, Enrique Vila-Matas, Mercedes Monmany, Clara Janés, José María Parreño, Nacho Fernández, Pedro Sorela, Javier Arnaldo, Martín Casariego, Antón Casariego. [Justo Navarro. ABC, 1-VII-94] [Justo Navarro. ABC, 1-07-94] Humor, brevedad, metáforas purísimas, vanguardia, inteligencia y amarga dulzura. Sólo así Pe Cas Cor era capaz de escribir soluciones al desamor o juegos culturales con reminiscencias surrealistas. Respecto a su bicéfalo libro, dos apuntes: la edición es muy hermosa y consta de dos partes distintas pero iguales: Falsearé la leyenda, compendio de textos de amigos del pintor-poeta, que comentan alguno de sus 113 cuadros que aquí se reproducen a todo color, y La vida puede ser una lata, 142 páginas o jardines donde florecen dibujos y poemas que nos recuerdan los caligramas de Apollinaire y las greguerías de Gómez de la Serna. En todo el milenio no se ha escrito otro libro de poesía igual. Éste no es ni mejor ni peor que los demás, simplemente es distinto, y eso ya es suficiente. [Lara Cantizani. Lucena, 8-I-00] [Lara Cantizani. Lucena, 8-01-00]

Cuadernos amarillo, rojo, verde y azul

Autoría: 
Pedro Casariego
Colección: 
Ardora Exprés / EXP-004
Lugar y edición: 
Madrid, 1998
ISBN: 
8488020112
EAN: 
9788488020116
Páginas: 
128
10,40 €
Pedro Casariego Córdoba, Pe Cas Cor (Madrid, 1955-1993), publicó, entre otros libros, Maquillaje (1983), La voz de Mallick (1989) y, póstumamente, El hidroavión de K. (1994). Se recogen poemas suyos en varias antologías, como 8 poetas raros: Conversaciones y poemas (1992), aparecida en esta misma editorial, que también ha publicado La vida puede ser una lata (1994), traducido al francés dos años más tarde. Los presentes cuadernos muestran, junto al último libro citado, el proceso de evolución del autor desde la escritura hacia la pintura.
Reseñas: 
Cuatro textos redactados hacia 1988, donde se amalgaman los dibujos, los poemas, los fragmentos literarios y los relatos en una sorprendente unidad emocional. [Joaquín Arnáiz. El Mundo, 2-V-98] [Joaquín Arnáiz. El Mundo, 2-05-98] Cuadernos amarillo, rojo, verde y azul, de Pedro Casariego Córdoba, con papel de diferentes colores, haciendo honor a su título, es una especie de larga, original y divertidísima declaración de amor, escrita con la libertad y la soltura que otorga a sus textos el no estar pensados para su publicación... La presentación de los últimos títulos de la colección Árdora Exprés no tuvo apenas eco en la prensa. Pero esto es algo a lo que Árdora Ediciones está ya acostumbrada. ¿Qué queda, entonces, lejos del mundanal ruido, del reconocimiento sincero o interesado, del sueldo a fin de mes? Seguramente, el placer de ir rellenando pequeños huecos, y el orgullo de las tareas bien hechas. Árdora Ediciones, sus numerosos y anónimos socios, son un ejemplo de esas actitudes que siempre están en vías de extinción y que, sin embargo, curiosamente, nunca se extinguen. [Martín Casariego. Diario 16, 13-V-1998 [Martín Casariego. Diario 16, 13-05-98] Entre los papeles que Pedro Casariego Córdoba (1955-1993) dejó sin publicar se encuentran estos cuadernos, quién sabe si concebidos más como un juego o como una declaración de amor que como una colección de poemas en sentido estricto. La ironía y la ternura, el asombro, el humor y la desesperanza: todo cuanto sucede en estas páginas está tocado por la gracia de una mirada inconfundible y por una voz que llega empapada del misterio que habita soterrado en el mundo. [José Andrés Rojo. El País, 6-VI-98 [José Andrés Rojo. El País, 6-06-98] Este escritor esquivo, a menudo escondido tras las primeras letras de su nombre y apellidos —PeCasCor—, una de las voces más singulares y vanguardistas de la poesía española actual, comenzó a mezclar textos y dibujos en un todo poético con La vida puede ser una lata, y a partir de 1989, poco después de que dejara definitivamente de escribir, se dedicó a pintar, llegando a superar su obra pictórica el centenar de cuadros. Como bien dijera Marcos Ricardo Barnatán, Pedro Casariego Córdoba fue un poeta raro, pero no por ello indescifrable. Extraordinariamente culto, se podría añadir, y no por ello ilegible. En cualquier caso, una lectura que merece la pena. [Berta Vias Mahou. Rey Largarto, Nº 37, 1999 [Berta Vias Mahou. Rey Largarto, 1-12-99]
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